Sabemos que, de partida, la lectura aporta a los niños un montón de cosas buenas. Un estudio realizado por el Reading & Literacy Discovery Center del Hospital de Niños de Cincinnatti ha sido el primero en ofrecer evidencias neurobiológicas sobre los beneficios potenciales de la lectura. También de los daños potenciales que puede ocasionarles a niños en edad escolar pasar tiempo delante de una pantalla. 

Leer a nuestros niños desde que nacen y, como mínimo, hasta los cinco años, al mismo tiempo que los apartamos de las pantallas, estimula el desarrollo de su cerebro. Y si bien nos lo podíamos llegar a imaginar, que la ciencia nos lo confirme siempre es una estupenda noticia. 

Para extraer estas conclusiones se realizó un tipo especial de resonancia magnética para analizar la sustancia blanca de 47 niños sanos de entre tres y cinco años. El aumento y la organización de materia blanca es fundamental para la capacidad del cerebro, porque aumenta la capacidad funcional y de aprendizaje. 

El estudio determina que los niños que habitualmente leían libros con un adulto de referencia sacaron mejor puntuación en las pruebas cognitivas realizadas. En cambio, aquellos que utilizaban pantallas más de una hora al día, tenían habilidades de alfabetización pobres, menor capacidad para usar un lenguaje expresivo o para nombrar objetos rápidamente. 

 

¿Cómo construir la biblioteca de un niño? 

Las personas que leen suelen estar muy orgullosas de sus bibliotecas, porque los libros son pequeños tesoros personales. Con los niños pasa exactamente lo mismo. Procurarles una buena biblioteca desde bien pequeños es una tarea que ilusiona tanto a mayores como a niños, porque les ayuda a configurar la base de su personalidad, de aquello que son y de lo que serán en un futuro. 

Los  adultos que formamos parte de su tribu tenemos una responsabilidad enorme en todo esto. Debemos contribuir a hacer la selección, desde la cuna, eligiendo títulos enriquecedores, bien escritos, ilustrados y editados, para que reciban, con las manos y el corazón, la mejor literatura. La literatura que se merecen. 

Esto les permitirá disfrutar más y mejor de la lectura o bien de los cuentos que les explicamos, educará su sentido estético y ensanchará su espíritu crítico. Ese que tan útil les resultará cuando sean adultos. 

Todo lo que aportan a los niños las buenas lecturas

La ciencia nos ha confirmado qué sucede con los niños que leen y los adultos ya sabemos cómo es de importante saber seleccionar y elegir para forjar una buena biblioteca. Ahora, estando ya frente a las lecturas, ¿sabes qué más aportan a los niños?

 

  1. El placer

¿Hay algo que sea comparable con sentarte en tu butaca favorita y sumergirte en una historia nueva de personajes inventados, criaturas mágicas y paisajes de sueño? Leer es un placer al que no todo el mundo se apunta. Un 68 % de las personas que viven en nuestro país leen habitualmente. ¿Formáis parte vosotros de este privilegiado grupo? 

 

  1. La creatividad

Los libros son un pasaporte muy económico a cualquier lugar del mundo o fuera de nuestro planeta. Adentrarse en nuevos mundos, conocer historias y realidades lejanas sirve para confirmar a los niños que las posibilidades son sencillamente infinitas. Y a partir de aquí, pueden comenzar a imaginarlas. 

 

  1. El conocimiento del mundo

Leer es aprender y leer también es conocer nuestro entorno. A menudo, los libros nos cuentan cosas del mundo en que vivimos y los niños (o bien los adultos) las interiorizamos casi sin darnos cuenta. Conocer el mundo nos ayuda a entenderlo. 

 

  1. La empatía

 

¿Cómo hacemos niños empáticos? ¿Cómo les ayudamos a ponerse en los zapatos de los demás, preguntar, comprender y querer? ¡Leyendo historias! Conocer personajes nuevos, saber sobre sus historias y ver que no estamos solos en este mundo, a veces tan complejo, es útil para que los niños y niñas no se miren tanto el ombligo y aprendan a convivir. 

 

  1. La lingüística

Las buenas lecturas también aportan a los niños la posibilidad de entrenar sus habilidades lingüísticas, ya sea aprendiendo e incorporando palabras nuevas a su vocabulario base o bien mejorando su capacidad lectora, para escribir y perfeccionar la gramática y la ortografía. 

 

  1. La comprensión lectora 

A menudo, en las escuelas se detectan carencias importantes en los pequeños que dificultan su progreso académico. Si bien no es generalizada, todavía hay muchos niños que tienen problemas en el ámbito de la comprensión lectora. La experiencia de la lectura no solo se puede materializar en el propio acto de leer, sino en el comentario posterior, los juegos de preguntas y otras actividades que el adulto puede potenciar desde su posición. 

 

 

  1. La memòria y la concentración

Las pantallas y las nuevas tecnologías en general no nos dejan detenernos a disfrutar lentamente de los momentos. Esto hace que muchos niños no tengan demasiada paciencia a la hora de practicar la observación, utilizar su memoria y entrenar la concentración. Todas son habilidades básicas para la vida que podemos trabajar mediante actividades tan sencillas como la observación de la naturaleza o la lectura, por supuesto. 

Y para ti, ¿qué más puede aportar una buena lectura? 

 

Autora: Elisenda Castells