Sabemos que el número tres y el siete son emblemáticos y que siempre aportan elementos mágicos en la literatura. Es por esto que me gustaría compartir siete fórmulas indispensables para fomentar la lectura de Namaka en clase, ya que con tres me quedaría corta. 

No hablaré de elementos mágicos, puesto que la magia la encontramos en las historias que leemos.  

TIEMPO 

Para fomentar cualquier hábito hace falta tiempo. Muchas veces esta palabra tiene una connotación negativa, pero no es necesario hablar de cantidad sino de calidad. Sería bueno encontrar un momento del día para compartir un rato de lectura individual o entre iguales y dependiendo de nuestra organización en el aula, este momento puede ser compartido o privado. 

Sería muy interesante encontrar una franja dedicada a la revista, ya que ofrece un amplio abanico de posibilidades y puede ser muy enriquecedor para desarrollar diferentes apartados de Namaka. Si es posible, estaría muy bien que fuese un momento donde se trabajase de manera simultánea, para poder comentar posteriormente lo que se ha leído, establecer una conversación, exponer diferentes opiniones y hasta dar recomendaciones. 

Si todavía no se han iniciado en el proceso lector, podemos comentar las imágenes e ilustraciones de la revista, de esta manera fomentaremos las ganas de descifrar que se esconden en el texto escrito. La organización o planificación de las sesiones puede ser muy diversa. Se pueden leer los apartados de la revista de manera compartida, el maestro/a leyendo en voz alta o dividiendo la lectura entre los y las alumnas, sin que sea obligatorio y disfrutando de este momento. Si es el profesora/a es quien marca a quien le toca leer, estarán más pendientes de las directrices y no tanto de la comprensión del texto. Por ello está bien que sea el mismo alumnado quien gestione los turnos. Se podría leer hasta el primer punto y luego sigue leyendo el siguiente voluntario. En caso de que no haya ninguno entonces será el maestro o maestra quien seguirá. 

Al principio costará que se sumen, pero poco a poco irán leyendo en voz alta. Hace falta darles tiempo y seguridad. Es un buen momento para fomentar el respeto entre iguales. 

Otra opción es encontrar momentos de trabajo individual sin que sea simultáneo y momentos concretos compartidos, como por ejemplo leer entre todos y todas la introducción de la revista. Si es posible sin dejar de lado el hecho de poder trabajar de manera individual con el trabajo en pequeños grupos con intereses compartidos. Es muy importante encontrar este momento de cierre y de compartir con el resto de compañeros y compañeras.

ESPACIO

¿Qué sería del tiempo sin el espacio? Es importante tener en cuenta los espacios como elementos físicos, pero también como generadores de relaciones, de momentos y de aprendizaje. Hay que encontrar aquel espacio donde nos sintamos cómodos y con ganas de abrir un libro y aventurarnos. Es evidente que no todas las personas necesitaremos los mismos elementos en nuestro espacio de lectura, pero seguramente todas estaremos de acuerdo en que hay unos indispensables: la luz, el ambiente calmado, una historia que nos motive y la comodidad. 

El espacio dependerá de la franja de edad, ya que habrá quien estará mejor estirado en el suelo y quien necesitará una buena butaca para levantarse sin problemas. Lo más importante es encontrar la comodidad personal para poder perdernos y dejarnos llevar por aquello que estemos leyendo, observando e imaginando.Durante este espacio de tiempo donde los y las alumnas están trabajando en la revista, es muy importante que se sientan cómodos en el espacio. De esta manera favorecemos su motivación por la lectura y la realización de actividades propuestas. 

EXPLICAR CUENTOS E HISTORIAS

Una pieza clave para el hábito lector son los cuentos, muy relacionados normalmente con la etapa de la educación infantil, pero que hace falta seguir explicando y leyendo en primaria.

Aprovechando la sección de la revista donde se hacen recomendaciones de lectura, se podría preparar una mesita en el aula donde recomendarse cuentos y libros con una breve descripción. Podría estar muy bien que se decidiera entre todo el grupo qué lectura en conjunto leer.

Acabando con el tema de los cuentos y las narraciones, me gustaría transmitir que la explicación de cuentos no es un premio por parte del adulto. Para ellos y ellas el hecho de escuchar historias es una necesidad básica y es por eso que nos tenemos que acostumbrar a que estén presentes en nuestro día a día en el aula.

BIBLIOTECAS O LIBRERÍAS

También podemos aprovechar este mismo apartado de recomendaciones que estamos comentando para pedir libros o lecturas a la biblioteca del pueblo o barrio y leerlo en el aula. Si se puede hacer una comanda, ¡perfecto! Aun así, visitar bibliotecas y librerías ofrece una experiencia muy rica para apreciar el valor de los libros, no solo el económico, sino el valor sentimental, su belleza, el cuidado que tienen las personas por los libros y el ambiente que se respira y se palpa en un sitio como este.

ESCOGER 

A veces, para facilitar la gestión del aula, se programa una actividad igual para todo el grupo de clase. Pues bien, es importante dejarlos escoger entre diferentes posibilidades. Muchas veces dejamos escoger acciones que quizás pertenecen más a la decisión del adulto y otras veces el niño o niña podría escoger perfectamente. En ocasiones no los dejamos escoger lo suficiente porque implica que el adulto no gestione o domine la situación como él/ella cree que debería de ser. 

Debemos ofrecer un rato dedicado a la revista, pero no hace falta que todo el alumnado trabaje ese mismo apartado a la vez. Aprovechando todas las posibilidades que ofrece Namaka, es una buena manera de atender diferentes necesidades y ritmos del aula.  

Es necesario que les transmitimos que se sientan libres de dedicar su tiempo a aquello que les interesa y les motiva. Así conseguiremos aumentar su implicación en aquello que están haciendo, puesto que muchas veces el solo hecho de imponer algo, crea rechazo. Contrariamente, si pueden escogerlo lo recibirán de un modo gratificante. 

EJEMPLO 

Intenta fomentar sin dar ejemplo es una meta difícil de conseguir. Si queremos potenciar la lectura hace falta que el adulto de referencia transmita el gusto y la pasión por la misma. Cuando dedicamos un espacio y tiempo a la lectura individual del aula, a pesar de la faena que tengamos, no es un momento para que el o la docente miren otras cosas, sino que es importante que también se centre en la lectura y así la pueda compartir con el resto de alumnos y alumnas. 

AMOR 

El ejemplo nunca viene solo, siempre va acompañado de sentimiento y emoción. El amor y la pasión por la lectura, la revista, el rato que le dediquemos, los libros y los cuentos, el respeto por las historias y transmitir este sentimiento es uno de los pilares más importantes de la lectura, porque “la letra con amor entra.”

 

Autora: Noelia Pastor