Si has llegado hasta aquí, posiblemente sea porque te encuentras ante el vértigo de una página en blanco. Escribir no es cosa fácil, en esto tenemos que darte la razón. De hecho, hasta aquellos que más saben tienen sus propias crisis creativas y acostumbran a usar algunas técnicas para inspirarse y llamar a las musas. ¡Si es que existen!

A veces, lo que hace falta solo es un poco de calma, concentración y tiempo para hacer un ejercicio intenso de retrospección. Si estás intentando escribir un cuento, es que en ti ha nacido la inquietud de la creación. Lo tienes casi todo. ¿Nos ponemos en marcha? Hoy te ofrecemos cinco tips que no te puedes perder si quieres empezar a escribir cuentos creativos. 

  1. Primero, date la oportunidad

Es importante que, antes de empezar, no lo hagas ya con una actitud derrotista, pensando que el cuento no te saldrá bien, que no será lo suficientemente original o que no tendrá gracia. Si alguna vez has hecho el ejercicio de crear historias con niños, te habrás dado cuenta de que ellos son, sin ningún género de dudas, los mejores inventores de historias. 

Si tienes que escribir el cuento solo, haz el ejercicio de mirar como un niño. Desde su perspectiva todo es más fácil y más mágico. Seguro. Si compartes el ejercicio de escribir un cuento con un niño, regalaros la oportunidad de crear sin complejos. Por pura diversión. Saldréis de esta. 

  1. El juego de las asociaciones

No te has rendido, ¿verdad? Pues empecemos. Y como crear es un juego, iniciaremos este cuento jugando. Antes de ponerte con la tarea, debes pensar qué contarás, qué pasará en tu cuento… Te puede ayudar mucho hacer asociaciones entre objetos, sobre todo si no son afines. Por ejemplo: un melocotón, una rana y una lavadora. ¿Qué tal una goma de borrar, una corona y un montón de nueces? Pruébalo. Además de conseguir cuentos creativos, pasaréis un buen rato. ¡Y haréis trabajar la cabeza!

  1. El mundo al revés

¿Cómo sería un mundo en el que los gatos volaran, las ventanas fueran de chocolate y las camas con pinchos? Inventar cosas imposibles y locas es muy divertido. ¿Qué haríamos en un mundo lleno de marramiaus, de ventanas mordidas y gente sin poder dormir? Estos pequeños supuestos son grandes desencadenantes que os pueden resultar muy útiles para generar cuentos súper creativos. 

  1. Personatges volteados

Érase una vez un sastrecillo miedoso, unos cerditos que no querían marcharse de casa, un mago que no sabía hacer magia, un lobito bueno o una Bella sin intención alguna de enamorarse de una Bestia. Al crear personajes nuevos, anclados en nuestro universo de cuentos clásicos, estás ofreciéndote la oportunidad de crear historias nuevas, más actuales, irónicas y divertidas. Y como pensamos que hay que respetar la versión original de los cuentos para que estos cumplan con su función y proporcionar a los niños la capacidad de ser críticos, replantearlos después de conocer el original es una invitación a la creatividad, sí, pero también a la reflexión y a salir al encuentro de nuevas realidades.

  1. Inventa tu personaje

Y que este sea tu punto de partida. Un cuento no se puede crear de la nada. Es imprescindible que la persona que lo escribe tenga referentes y muchas historias en la cabeza. Inventar un personaje propio es una tarea lo suficientemente compleja como para que de este mismo salga una historia.

Piensa en el monstruo de Frankenstein. ¿Hay algo más poderoso que una criatura como esa? Los niños y niñas disfrutan muchísimo creando nuevos personajes. Si trabajas con ellos en este cuento, deja que piensen en un protagonista fascinante. Si lo haces solo, vuelve a los cuentos que de pequeño te dejaron con la boca abierta. Y a los de ahora. Un nuevo personaje está a punto de nacer y sabemos que su historia será genial.